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Homeopatía Di Blasi Un caso de Eccema

 

Recientemente se presentó en mi consulta Nicolás de 13 años de edad. El sufre eccema atópico desde su niñez, principalmente en cara, cuero cabelludo y pliegues de los miembros superiores. Refiere una intensa picazón durante todo el día, que empeora si hace calor, si transpira, y cuando está en la cama.

El eccema era leve y solo en pómulos cuando era niño, pero a pesar de todos los tratamientos intentados con varias cremas con corticoides, antihistamínicos, y hasta corticoides vía oral, este se había extendido hacia otras partes del cuerpo, y había empeorado ya que actualmente presenta costras gruesas, de color amarillento, que supuran cuando se rasca mucho.

Esta patología interfiere con su vida social, tanto por el aspecto que presenta (principalmente el facial), sino también porque la picazón es muy intensa, perjudicándolo en la concentración en escuela, sus tareas y amigos.

Nicolas es un niño caluroso, le encantan los condimentos y los fritos, transpira los pies con feo olor, tiene sueño muy inquieto y es sensible a las corrientes de aire. Es sociable (aunque refiere que el eccema ha ocasionado cierto aislamiento de sus pares), tranquilo, afectuoso, y muy ordenado con sus cosas.

Lo mediqué con Sulphur a bajas potencias. Al mes de tratamiento Nicolás estaba mucho mejor de su eccema: la picazón había disminuido un 95%, ya no tenía tantas costras amarillentas, y la transpiración ya no le provocaba prurito, por lo cual pudo volver a realizar deportes con sus amigos. Su madre refiere que está más sociable y extrovertido. Nicolás ha dejado de tomar y aplicarse corticoides.